Sandra Mei
Fuimos con Gordon para revisar su transición con la comida por que escuchamos muy buenos comentarios de conocidos perrunos y no defraudaron, amables por teléfono desde el primer momento, una vez allí fueron super pacientes y cariñosas con el nerviosismo del «pequeño» Gordon, de 32 kilos que no se dejaba pinchar y a posteriori vía email muy buenas consejeras. Que alegría conoceros chicas.
